Si Las Estrellas Mueren Alguna Vez, Yo Debo…
-Suicidarme cada noche
-Olvidar todo lo aprendido
-Improvisar las ansias
-Encariñarme con el silencio
(entre otras tantas cosas)
Lejos
I
Que se puede hacer contra eso?
contra la forma de la nada
y las distancias enormes de los terruños?
Olvídalo querida soñadora
olvídalo como se olvida
respirar a momentos
porque quiero que seas mía
y que a mis aullidos respondas
como los vástagos al sol
a los planetas
y las lunas de aquellos
-porsiacaso-
pero estamos lejos
desde hace días, horas
(cuento los meses, no los segundos)
mas de un siglo sin vernos!
Sin música juntos por la tarde
sin noches de verano ni luces en el cielo
Lejos como los pájaros negros de los
parques
que vuelan como cohetes negros y azulados
lejos como los años en que tocaba Duke
Ellington
y John Coltrane juntos
y “Angélica”, ay!. Yo bailaría “Angélica”,
pegado
-contigo, Chinita, quiero decir, no con
ella-
y otro bolero que una vez te comenté
pero estamos lejos
tan lejos para estar enamorados
para bailar
para escribirte
para llevarte un pájaro negro y con él
cantarte
para que seas mía…
lejos estamos
para que se pueda hacer algo contra eso.
II
Y ya sé que exagero las distancias
recorridas
pero las equivalencias no tienen lugar
ni cabida en los corazones irracionales
Es decir, mírame…
míranos
dirán que no somos viajeros en el tiempo
que no podremos revolvernos hasta que no
quede nada
dirán que por mas que estemos seguros
de conocernos desde todo el tiempo
desde otro lugar
otra vida
otra dimensión
los milímetros o kilómetros
que nos separen
de mirarnos fijamente
y quietos como hojas
serán para nosotros lo mismo
que esperar bajo el alero de los árboles
un montón de años
casi tanto como los que existen
entre una vida y otra.
III
Lejos
tan lejos
como para
que entiendas
lo triste que estoy.
Sueño 17
Un precipicio,
un acantilado, y el cielo tiene un color rojizo como si estuviera hecho de
cobre y pintado por un niño con un pincel grueso. Hay mucha gente a mi
alrededor pero no conozco a nadie, entonces, de improviso, te veo a ti entre la
multitud. Me siento muy intranquilo. (Esta parte se torna muy confusa y
borrosa. Ahora no se donde estoy exactamente, con quienes y por que. Tengo
ganas de golpear a la gente y parece que la gente también tiene ganas de
golpear).
Estaban todos
bien borrachos. El crespo hablaba súper raro y tenia la cara enfurecida,
perdida y los ojos en lo mismo. Se puso de pie y lanzó una piedra muy grande
que en el aire se volvió más pequeña y esa piedra cayó en tu pierna izquierda,
y la herida comenzaba a sangrar. Te dolió? -preguntaba yo- y tu me respondías
que si, que te dolía mucho. Me sentí muy triste y cegado por un odio muy grande
a la vez. Tomo una piedra grandota, gigante casi, y la gente se asusta y se
apartan de mi lado para que no les pase nada. El crespito me mira perdido a lo
ojos y yo lo apunto con la gran roca alzándola sobre mi cabeza. Mi cuerpo se
vuelve débil y no puedo sostener aquella roca. Arrojo la roca al suelo
sintiéndome muy imbécil y tu me miras con cara de confirmármelo (que soy un
imbécil).
Nos están
entregando unas pruebas (también esta parte es bastante confusa. A momentos
estoy en una sala, hay otras personas, amigos, y luego todo desaparece, es
decir la sala y la gente se esfuman derepente). Estás tu, estoy yo, no se donde
estamos. Te pregunto con tono amable que como te ha ido en la vida. Te cuento
además lo tanto que te he extrañado. Y tu me besas. Calidamente me besas como
en aquellos días, y yo me tranquilizo mucho, y tu me besas otra vez y siento
nuevamente que me quieres mucho, y yo a la vez te quiero mucho y te miro a
momentos pensando que nada de lo que sucede es cierto. No puedo mirarte a lo
ojos por que me invade algo que no entiendo muy bien. Alegría?, pena? Yo estoy
como loco. Tu me tomabas la cara, apretándome los cachetes un tanto agresiva y
me decías que ya no me echabas de menos, que no nos veríamos mas, que nunca
fuimos nada, pero que en ese momento lo olvidáramos todo. Que solo ese momento
era la verdad. Y me besabas nuevamente, y tu voz era muy tranquila y reías a
ratos. Fugazmente recordé las noches en que conversábamos y luego dormíamos
juntos. Tu voz era la misma que la de aquellas noches, la risa…
Despierto con
el beso imaginario en mi boca, con algunas palabras inentendibles en la lengua
y con las ganas inmensas de volver a soñar.
Ciertas Leyes que Rigen a los Astros
I
Despierto en las mañanas
y pienso en ellome atrapo
olvido lo ocurrido
lo desolado de los paisajes
la muerte de las vidas
fraseo algo en un pequeño papel
discuto con la ciencia muerta y
pintoresca de los muertos
pienso en ello
en ellos y en ellas
en los que luchan
en los que lucran
en las posibilidades
y tengo palabras atrapadas en la boca
palabras de odio y desastre
palabras en la lengua
en la frente y en el corazón
al ver como los ciclos se mueren
y los ríos ya no corren
como un pájaro metálico
o un insecto de seda
revoloteando en las mañanas
y cuando despierto
necesito tu amor
cuando despierto
pienso en ello
el ecocidio en que nos hundimos
y me oprime el alma
suelto el llanto
libero mi llanto libre
como tu amor
libre también es tu amor
pero por favor
dámelo a mi por las noches
escribe que me amas en tus cuadernos
en tus paredes
en las hojas del damasco
que de nosotros
no queda nada
sin que lo moje el mar
el mismo mar
que es muerto y no descansa
lejos de no dibujarte
de no escribirte
de no morir aferrado a tu entrepierna
y aun pienso en ello
en volver a encerrarme
fugarme una y mil veces
pienso en el gran incendio de las instituciones
en el derrumbe funeral de los gobiernos
en que la guerra contra
se acabe con un movimiento terrible
y los astros constantes y perfectos
también sueltan su llanto
y hacen girar la manivela
revolucionando nuestros ojos
y todo lo que ellos miran
arde como bandadas de aves míticas
como aguijones de abejas futuristas
incompletas hasta la última palabra
hasta la ultima tuerca
hasta el último sabor
y la ultima luna de aquella medianoche
aparece como los cometas
vuelve a casa
me interroga
me desvive
y yo solo hablo en voz baja
el hierro al anhelo
como un río de noches amarillas
nadando en colores aturdidos
en el pasado que transcurre como el arte
y que pesa en los hombros de los hombres
hombres que obran en destruir
pero a no mi me digas nada
no soy el culpable del tiempo
no soy un hijo de esta época
no soy cubano
pero si me gustaría ser tu desnudes
tu olvido
el que se muere por raptarte
tocarte-huirte-olerte-amarte-arte-arte
Oh! reino frío
en besarte
transcurre el no tiempo
cuando volvemos a los ciclos naturales
y a tu lado
duermo vivo y muero
hasta el último respiro
respiro en las mañanas
y pienso en ello
II
Volverme de roca o magma
ser un hermano de los metales pesadosy de los árboles colmados de sabiduría
hermano de los gatos enmascarados
como una palabra que no me toca
que solo hiere como la soledad
la que tengo por las mañanas estivales
cuando lo ejecutado se vuelve equívoco
sin padre y sin madre y sin hermanas ni sobrinos
sin agua limpia que beber
ni aire puro que respirar
sin contemplaciones ni miradas cercanas
el que escribe brota de la lágrima
y es hijo perdido de un amor inconcluso
y de este mundo pérfido que ahoga
pero me vuelvo símbolo en las paredes
cortes y tajos en la piel
despojado del cuadro perfecto de la felicidad
yo estuve durante mucho tiempo sumergido
esperando que la vida vuelva
y me quite las hojas marchitas del rostro
invitando a la noche a caer en la literatura
pero he seguido mis pisadas durante años
y nunca volveré atrás
al hambre de sentirse abandonado
siendo un nacido de la entraña de porquería
por que es terrible perder la ilusión
si cada vez se piensa mas y se siente menos
y se acaban los recuerdos
al contemplar la muerte de la vida
ebria de azules y abotonada de mis besos
por que yo no tengo familia
nunca la tuve ni en la genealogía de la infancia
todos enclaustrados en un cajón de mentiras
como si en el alegre funeral de la naturaleza
yo debiera estar integro
anotando lo ocurrido día tras día
en sucios papeles y cuadernos
metamorfoseando la angustia en letras
y la felicidad como una muralla impenetrable
habla en voz baja pidiendo flores a mis manos
pidiendo que conjure los males con talismanes
que cubra sus rostros con la manta de la noche
cual muerto en invierno en pleno callejón
así he vivido mi vida
arrancando pequeños brotes de todo en la nada
pintando con pinceles desastrosos
con pinturas eléctricas que rompen nuestros ojos
y como los pájaros de los planetas oscuros
sigo destruyendo el tiempo a tu lado
y destruiría muchas cosas mas
el templo de los errores y el trono de la historia
las caras de inescrupulosos asesinos
de la bella Tierra Madre
aullando desenfrenado en la irracionalidad
que desbarata las ideas y derrite las estrellas
y los sabios y santos se tomaran la cabeza
y gritaran espantados ante tal soberbia inmoral
pero nada detendrá nuestro acontecer
ni las formas que están llenas de formas
como nuestros cuerpos desnudos
que romperán todos los lazos y todas las tradiciones
cuando aparezca un nuevo sol
que nosotros como enamorados merecemos
Casi Anochece...
Bebo mi dosis de palabras que has traído
tiñendo las paredes del color de tu voz
olvido lo que abarcan unos 1800 kilómetros
pongo mi lampara mirando hacia el techo
converso en silencio con mi sombra
te recuerdo como la sed de las flores
como la necesidad de crear
río como un niño con su remolino
y escribo las mariposas en tu nombre
El techo me repite que ya vendrás
y dibuja en una esquina un lirio traidor
Hace frío sin ti
y creo que sigo vivo...
Yo ya he escogido a Caos
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
Espero que Caos me escoja a mi
31-12
“Y las ropas tendidas son banderas o
claveles de aire
Bajando por la escalerita del puerto, un pájaro
[concluyen los espacios]
en los cordeles del proletariado creador
de hogares”
P. de Rokha.
Bajando por la escalerita del puerto, un pájaro
muerto.
[concluyen los espacios]
como pueden? -pregunto yo-
Ahí, mira mira
(José no escribe
no puede
por piedad)
Sho
-decía la argentinita-
sho
-decía la argentinita-
sho
te voy a mostrar el amor
veníte conmigo al hotal, eh!
Tú? -no quiero que me tomes la mano-
Las escaleras no llevan hacia a ningún
lado
vertedeganastengoque
nada es todo
sino todo lo contrario
No confiar
No
No al si
No
No
No
No más
No
No
No
no!
Aire, tu.
Pienso
que tu
me vas a
dar tu aire, sangre
nueva, se que me darás
tu aire, ojos rasgados, se
que me darás tu aire, aerolito
y me vas a dar tu aire, alas cortas
se que me darás
tu aire, tu nombre tu aire, tu
tu aire, tus alas tu aire, tu
tu aire, nada tu aire, tu
nada tu aire, tu
nada de nada
nada de nada
Me miras y me besas a través del aire
te miro y también beso el aire que besas
y ya no te acercas ni me tomas las manos
ni ríes metamorfoseando las pupilas
solo me miras quieta como un rayo de sol
Yo me limito a mirarte y a odiarte mucho
pero mientras mas te odio mas besas el
aire
y el aire queda con un pequeño aroma a ti
y no puedo evitar amarte en este silencio
cuando me miras quieta como un rayo de
sol
Conceptos, palabras y ebrias
metonimias utilizadas en una conversación habitual de día miércoles
-síntomas y efectos
-vulnerabilidad social
-relación entre información y
enunciado
-política y vida simple
-poesía y retruécano
-ejemplos descolgados
-infinitomancia
-clarividencia
-intempestuosidad
-malapata
-agudiversificación
-problematizaciones
-despositivación del hecho
postulado y rígido
-ley
-homogeneización
-sujeto-objeto
-realidad relativa
-conocimiento falsificado
-comprensión humana
-manerismos
-libertad
-aqüeduchas
-hipertextualprolijamiento
-aproblemado
-diferente
-forma colaborativa
-cambio de roles
-amor
-si
-amor
-no
-transformetilcelulosopondriacardiazacionadamente
-nunca
-mismo
-catalizador
-transformación de la sociedad
-ridiculez
-conchetumare
-muerte por autocercioramiento
-placer
-awzioñeslloyengd (inentendible)
No se que pasó entre medio, decirle; entre esto y lo otro…
Camino a través del aire
el recuerdo del barquito
el beso en la mejilla
la luna amarilla por la noche
pero en la cabeza no
no mas flores por favor
para saciarte las ansias
yo tengo un mar para traerte
y me das las gracias
-y las des/gracias también-
amor, no mas, por favor…
.
Un cuento es lo que le contamos a un niño para darle la
comida, y a los adultos para que nos la den…
H. Müller.
Yo!
Yo soy mi
corazón y mi coraza, el que estuvo vivo mucho tiempo, el animal extraño, las
mentiras, quien decide, el anhelo y otros, y las cuerdas que faltan, el
puñadito de alma-buena que se mecía en las galeras, el que recogió las cuerdas,
y el que entre la maleza desaparece, el pájaro retenido y nunca abatido, los
sorbos largos y cortos, una mañana de vientos, una tarde de soles, a solas, y
las lunas de las noches, muchas mas, siempre despacio, el sucio, el oscuro los
domingos, y los sábados en situaciones, fallecido, perdido, feliz, el
inmensamente ebrio de azules, aturdido, el incomprendido, enamorado, soy otras
voces, otros besos, otras veces, soy yo!, mírame, amor, mírame, soy este
momento, el color desconocido, el pincel viejo, el dibujo con borrones, el
experto en el arte de usar y dejar, la mejilla sonrojada, el suelo en las
narices, el escupo hacia el cielo, el aullador desenfrenado, el silencioso, el
calladito, el menor de siete mil millones de hermanos, y el que ninguno de
ellos conoce, amor, nadie, soy, nadie, y pensaba nunca serlo, pero soy yo!, el
que escribe, soy yo, las dos de la mañana, el que se queda a dormir contigo, el
que no te ha visto en millones de horas, el que sonríe, el que falsamente
sonríe, como una flor de plástico, el insolente, el sexo químicamente raro, el
advertido, el que no sabe lo que dice, el que dice nada, el que desconfía toda
la vida, la mala acción del día, la buena a veces por si acaso, el que mata al
resucitado, la herida y el dolor de la misma, la felicidad en dosis de 500 mg,
uno que otro error, varios aciertos, ningún resultado aun, soy mis ojos, lo que
ven y no existe, lo que ven y que rozan, lo que ven y se aleja, el espejo de
pupilas, soy mi cuerpo, soy lo que tengo, soy lo que soy hoy, el que estuvo
vivo mucho tiempo, soy yo, amor, imbécil amor, soy yo, el que se ha asesinado.
Barco de Maní
Le había
pedido a mi madre que no apagara la luz. Yo lo presentía. Se venia oyendo desde
el fondo de la noche. Ella apretó el interruptor sin hablar nada y cerró la
puerta. Sus pasos en la escalera eran cada vez más ajenos. El cuarto estaba
oscurísimo esa noche, mas de lo habitual. Por el agujero del techo se asomaban
incrédulos algunos murciélagos que viven ahí. Mi hermana chica dormía hace ya
un rato. Yo estaba a punto de caer al sueño profundo, pero aun estaba algo
despierto, en un cierto estado de vigilia. Allá afuera, en la calle, por el
lado de la cancha, un carrito de maní, de esos que tienen forma de barco,
durante varios segundos, soltó un aullido a la manera de un buque pequeño, un
grito agudísimo, incontrolable, que me atravesó la cabeza, exhalando una
columna de vapor blanco y caliente hacia el cielo nocturno. Algo iba a suceder,
yo lo presentía, y en cuanto el barquito de maní cerro su garganta caliente, un
rugido subterráneo y lejano se acercaba como si fuera un corazón gigante que
late en la oscuridad cercano ya a reventar. Un temblor de la tierra nos cayó
encima sin darnos tregua. El cuarto piso se mecía violento y los murciélagos
huyeron por el agujero del techo sin mirar hacia atrás. Mi hermana despertó
llorando, confusa y aterrada. Yo no estaba menos asustado, pero guardaba algo
de calma esperando que mi madre subiera la escalera y con su voz nos
tranquilizara. Pasaron algunos segundos y mi madre no abría la puerta. Tome a
mi hermana y bajamos la escalera, mientras el temblor aun quería hacernos caer
desde lo alto de los peldaños. Cuando llegamos abajo, las últimas oleadas
subterráneas se paseaban por la casa, movían los muebles y le sacaban mas
lagrimas a mi pequeña hermana. Nos sentamos en un sillón y nos abrazamos. El
silencio duró unos segundos hasta que se alzaron las voces de algunos vecinos y
vecinas de los pisos de abajo. Mi madre no estaba por ningún lado. Yo sabia que
no volvería, pero en todo momento le decía a mi hermana con voz tranquila que
ella estaba en camino, que no nos dejaría solos. Nos quedamos en ese sillón, a
oscuras, con la luz de la luna entrando por algunas ventanas, y agarramos algo
de calor abrazados. Al cabo de un rato, mi hermana nuevamente dormía profundo,
aunque con pequeños saltos y palabras al aire que buscaban protección. Luego volvió
la luz, pero llegó sin mi madre. Asustado y cabeceando a momentos, abrasé a mi
hermana para dormir. El grito humeante del buque manicero se oía aun en la
calle. Lento, silencioso, asustado como nosotros. Intente dormir tratando de
saber si el barquito nunca se había movido de ahí, o si era solo mi
imaginación…
Sueño 21/11
Llegué. Es la
casa de los maitenes, donde yo solía vivir. Vamos a tocar ahí. Y tú estas
sentada al pie de la escalera, apoyada en una especie de mesita. Llegué y te
vas enseguida, te vas por la escalera hacia el segundo piso. Y con la ilusa
idea de estar cerca de ti me escapo también hacia no se donde. Hace frío, el
cielo esta nublado, aún es temprano. Camino por el pasaje principal y siento una
nostalgia hermosa, y la gente no me conoce y yo no los conozco a ellos. Fugazmente
recordé mi infancia (si es que a algo se le puede llamar así). Se divisa el
final del pasaje y tu vives ahí, conozco tu casa, se que es al final, la
ultima, y pienso en que como es posible que fuéramos vecinos y nunca lo
supimos. No llegué hasta ahí, no me atreví y entro a mi antigua casa. Es un
misterio, esta toda oscura, dulcemente aterradora, sombría, como la última vez
que estuve ahí para luego abandonarla antes que sea derrumbada. Hay mas gente,
algo de ruido. Siento ganas de gritar y aún no te encuentro. No me quieres
mirar, no me quieres hablar, no quieres saber, no quieres sentir. Lo se, de
alguna manera lo se. Voy al segundo piso, el lugar que fue mi refugio alguna
vez. Es diferente, muy diferente a como era en realidad. Estas nuevamente
apoyada en una mesita, hablas con mas personas. Estas muy bonita -lo típico . Intento acercarme de improviso y no puedo. No me dejan. Saco de mi
mochila algo para comer y me siento a tu lado. Siento enormes ganas de llorar,
de mirarte, de desaparecer, de que la casa se derrumbe nuevamente, de ser una
vez más un niño, de nunca haberte conocido, de caerme en bicicleta, de ser
quien no soy. Tú no me miras ni me hablas. No te ofrezco nada de lo que tengo,
por que no tengo nada. Antes de pararme para ir a tocar, me tomas la mano sin
mirarme. Siento tu calor por breves segundos. Yo me escabullo intentando
hacerme invisible. La felicidad me invade y es muy difícil intentar ponerla de
acuerdo con la tristeza…
Despierto.
Las
letras esta noche...
Seguramente te acuerdas del tremolo
estuve a punto de…
pero yo tuve una historia de amor
(con palabras hondas, paliduchas)
y no fue (no puedo, no podemos)
lo sé, lo sé, lo sé , no sé
componer por necesidad
por argumento
en sí, sin desmerecerlo
como la explanada
un poquito mas grande quizás
a sangre, golpear la mesa
tallarines sobre ella y un plato
recorrido, explícame lo que oía
era de aspecto parecido
que distinto y contaminado
doce, veinte, todos, mil doscientos
idiota, callado, sentía vergüenza
mucho tiempo estuve sumergido…
Los amantes momentáneos coquetean, ríen,
se abrazan
se besan, corren como niños eufóricos
toman vino traspasado de una boca a otra
Yo fui un amante de esos, desenfrenado y
loco
y mi amante amarilla de ojos rasgados
hallo otro amante en un paradero de micro
Los amantes hablan, se miran entre
parpados risueños
comen mantequilla de maní, se chupan los
dedos
Los amantes momentáneos, cuando lleguen a
sus casas
tendrán comidas, alegatos, hermanos y
mascotas
que les preguntarán con voces intranquilas
Como estuvo tu noche? Estás bien?
Yo llego a mi casa y la imagen de los
amantes
con sus pies enrredados es mi compañera
nocturna
Nadie tiene interés por saber sobre mi
noche
no tengo hermanos ni mascotas cerca
“Tenís mucho frío?” (Pregunta con voz
segura)
y la lágrima cae calientita abrigando mi
mejilla
No es la primera vez que los amantes
se encuentran en ese paradero, no es la
primera vez
-quiero decir- que los observo y pasa el
viento
desde atrás, doblando por la callejuela
Y ahora los amantes momentáneos se sientan
y se abrazan
para hacerse pequeñitos, se envuelven en
sus chalecos
en un intento desesperado por camuflarse
en la noche.
A Leonardo Favio
Fuera del congreso argentino
le dejan flores a Leonardo Favio
Que otra cosa se puede hacer?..
Estoy muy negro hoy
después de mucho tiempo.
Y cuando yo sea viejo, cercano a la
muerte
como un mueble ruidoso y amable
las flores que le han dejado a Leonardo
Favio
habrán avanzado y marchitado en eso
Y si miras al caballero, lo verás como
el porvenir, como un descubrimiento
enfurecido
tal cual las flores que no han sido
regadas
en la tumba de Leonardo Favio
cuando yo haya muerto.
Variación
Hoy te quiero más que nunca.
Creo que te quiero
desde antes de despertar.
Despierto temprano y ordeno todo
y preparo la comida
como si fueras a venir
como en aquellos días.
Por cierto, en aquellos días
solía quererte más que nunca.
Pero en estos días
solo te quiero a veces
como hoy por ejemplo
que te quiero inmensamente
mucho más que nunca
mucho más que ayer
y mucho menos que mañana
Estaba loco por leerla, por creerle, te
lo juro
pesaba como el humo del cigarro, -que
necesitas?-
y la tapita rueda mesa abajo, -quien esta
ahí?-.
Ah, no lo sabías, Don Nano dice que es El
y tiene mas historias de juventud-vejez y
muerte
y trabajaba de lo menos, es muy difícil,
no me crees?
Vamos
a ser los otros po’, a los buenos no les creas
no aún, es tarde, y la vida tal cual, no?
y El la prostituía, le decía con voz
honesta
discúlpame, pero esta huea’ es Tu y la
gente.
-Aquí
la gente se muere-.
Y se perfilo con la negra, le tomaba la
mano
ahí empezó su declaración y al rato
se quedan dormidos, y despertaste
enseguida
con la boca abundante de peleas y odios.
Tan! Tan!, como una especie de Amarillo
suena ella, coqueta, imbecil, encantadora
dispuesta a golpearte, sagrada, con las
alas cortas
y le faltaba el aire (imagínalo, así, mucho)
pero cuando me arrepentía, se liberaba
del bruto animal, escondiendo la cara.
Ya salió! y la desolación es el eco en la
pared
-definitivamente
no creo en nada-
Hoy sentía ese
vientecito primaveral mientras pedaleaba, me llegaba en la cara, fresquito, -que
siga, que siga-, (y entonces seguía), y era el recuerdo del mismo vientecito de
la niñez y las rodillas sucias y los codos gastados y las encaramadas en la pandereta
buscando volantines olvidados y fracturados, y del sol quemante por la mañana,
y por la tarde el vientecito aquel, hasta la noche, como ahora, como esta
noche, que aun invita a mi vientecito a refrescarme la cara pedaleando. Ahora
no pedaleo, ahora escribo, y la noche ésta, me dice que es buena, -no tu, si no
ella. La noche, digo- yo la siento así, y me siento perdidamente feliz, y creo
que nada es como ayer, y yo tampoco, yo hoy soy como hoy, y hoy el vientecito
me espera para ser conmigo, y la nochecita quizás también, solo debo alcanzarla
(por la noche, cuando caiga), pero yo era un niño, era un enano, de cara sucia
y malos modales y solo debía dar un saltito para tomarla, pero huía y decía “tranquilo,
ya vas a crecer”, y hoy, pedaleando, el vientecito me frenaba para no
alcanzarla nunca, y yo reía ante tal jugarreta, y las pisadas me siguen, desde
la niñez que es así, y aun, perdidamente feliz, miro hacia atrás y veo pasar el
vientecito preciado que remonta las casas y los techos de lata, y me pongo a
bailar con una escoba, y la miro a los ojos -lindos ojos de madera- y a ratos
bailo solo, y subo el volumen de la radio en esa canción que me gusta, y toco
mis tambores y el teclado se queda mudo un rato y luego gime de dolor (y a mi
también me duele, casi tanto como a el, me
duele que no sepamos entendernos y que nunca hallamos congeniado, lastima…)
pero en el techo mi gata respondía intranquila, y yo, también en el techo
disfruto del mismo vientecito ya nocturno, tranquilo, y mi gata no, y las luces
de la cuidad hoy (por la noche) son bonitas y la ciudad lo mismo, y siempre me
vuelvo a equivocar, pero hoy no, esta noche no, mañana quizás lo haré de nuevo,
por que no sé si mañana el vientecito me esperara para ser juntos y tampoco si
se mañana yo esperare la noche para subirme al techo que no tiene volantines
(pero si una que otra lagartija fugitiva) y tampoco sé si mañana escribiré o si
tendré otros recuerdos, y yo no se, no se, no se, pero me preparo por si acaso,
y me saco toda la ropa y miro el cielo durante largo rato, y recuerdo a mi
madre, a mi hermana, a ellos, a ti, a los otros, no, a ellos no, y las caras
sucias y los garabatos a escondidas, los juegos infinitos y las tardes
inagotables, todo eso y mas entre algún sollozo y otras risas profundas, y pido
perdón a quienes no entiendan esto, quienes no entiendan mi vientecito
(nuestro, en realidad) pido perdón a los muertos de mi alegría, a los vivos de
mis penas, a las luces de la ciudad, pido perdón a mi madre, a mis sobrinos, a
mi hermana, a mi gata, a la luna, al viento, y por supuesto, me pido perdón a
mi, si, a mi, y salgo caminar y me pido perdón, perdón por encararme de este
modo, pero me han contado que…
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